Con el idioma del agradecimiento: un Mundial para la historia de Sincelejo y Enfoque

# #Enfoque

Por: Lumy Diaz.

Sincelejo fue testigo de un hecho historico, el primer Mundial de Sóftbol u-23 que se realizaba en Colombia se hizo en nuestra ciudad, Sincelejo. La capital del departamento de Sucre, y ahora: «la capital del sóftbol de Colombia».

Fueron 9 días de deporte, llenos de la emoción de un público que, por primera vez, lograba ver un Mundial en Sincelejo, y también, primera vez donde el equipo periodístico de Enfoque estaba cubriendo un Mundial.

Sí, Mundial con mayúscula, porque ninguno de los jóvenes de esta casa periodística esperaba a sus 25 años vivir la experiencia de un cubrimiento de esta altura. La exigencia de los idiomas, las arduas horas de trabajo, las jornadas de campo y, sobre todo, la aceptación mediática de este evento, lo que nos exigía realizar un mejor trabajo, día tras día.

¿Estábamos preparados? Seguramente no, pero nadie se esperaba tal acogida: estadios llenos desde las 2:00 de la tarde hasta largas horas de la noche, partidos diarios, comerciantes efusivos y, sobre todo, 12 selecciones que se disputaban «con los dientes» un título.

Aunque no seremos los indicados para hablar de cifras, sí podemos contar lo que vivimos. Más de 33 publicaciones en solo 9 días del Mundial, casi que 4 noticias diarias en torno a este hito deportivo. Y sorprendentemente, cada una de ellas crecía más que la anterior. Desde el haka hasta las entrevistas, desde los horarios hasta los resultados de los partidos. Todo crecía. Y eso nos motivaba a seguir con el cubrimiento (aunque, económicamente, no estaba en nuestros planes asistir todos los días)

Recuerdo la primera entrevista: llegamos hasta el hotel donde estaban hospedados la selección de Nueva Zelanda, quienes habían sido virales por el primer haka (un ritual tradicional antes de empezar cualquier partido) y tuvimos la oportunidad de «conversar». Ni ellos me entendían, ni yo a ellos. El traductor designado nos ayudó, y fue la persona encargada de que la conversación «fluyera». Nos contaron que se sentían emocionados y expectantes por iniciar los juegos; hasta ese momento solo habían tenido prácticas y no tenían ni idea de que eran virales en la ciudad.

El idioma fue el primer reto; nunca había hecho una entrevista donde la conversación no fluyera. Pero si esa fue difícil, la de Japón tuvo muchas barreras más. La selección, que acababa de ganar un partido, tenía afán por llegar a su hotel, supuestamente por la lavandería. Me quedé esperando 10 minutos mientras recogían sus cosas, hasta que convencimos al traductor. Me regaló una entrevista con un jugador. Él estaba penoso, y lo único que le entendí fue que me iba a responder en japonés y no en inglés. Ahí pensaba.. «¿Cómo la voy a publicar?» Mientras hablaba, le pedía al traductor que me contara qué decía, y eso lo usé para los subtítulos. Sorprendentemente, fue una de las entrevistas con mayor alcance del Mundial y de la historia de Enfoque. Más de 246 mil visualizaciones y mas de 15 mil «me gustas».

¿Cómo eso no nos iba a motivar a seguir haciendo un buen trabajo? Nuestro público quería saber del Mundial y a nosotros nos tocaba meter la mano al bolsillo y día tras día. Asistir, grabar, editar y publicar. Con sol, y hasta con lluvia. Una rutina emocionante que nos abrió paso en el mundo deportivo. Aunque confieso que una de mis entrevistas favoritas fue a William Buelvas, un comerciante que vende crispetas conocido como «Toriao´ o llámenme». Su entrevista, aunque no era jugador, sí era tan efusiva como el Mundial. Las risas y burlas no faltaron. Y todo era la misma conclusión: el Mundial nos estaba exigiendo trabajar con ganas.

Por último, y para no hacer este especial más largo, nosotros entendimos que teníamos que cerrar con broche de oro, un recuerdo para ellos y una obra que quedara en nuestros corazones. Más que las noticias, más que las entrevistas, necesitabamos algo que nos recordara que hicimos parte de un Mundial (aunque fuera pequeño). Y eso sin duda fue apoyar a los negocios locales, compramos 16 llaveros de sombrero vueltiao y se los regalamos a los jugadores. ¿Sabíamos el idioma? No. ¿Teníamos acceso a ellos? Tampoco. Pero lo decidimos y lo hicimos. Buscamos la forma de entregárselos a cuantas más selecciones pudimos (Japón, Australia, Mexico, Nueva Zelanda, S. Africa, Argentina, Dinamarca y Singapur). La idea era que se llevaran un recuerdo de la tierra, y nosotros, hablarles a todos con el mismo idioma, el del agradecimiento

Especial multimedia: ver aqui el video «CON EL IDIOMA DEL AGRADECIMIENTO» https://www.instagram.com/reel/DX5lFbYMovQ/?igsh=MW5pejQxN2Mza2cyYw==

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